
Al fin he hecho mi primera paella, tanto cocinar “fashion” me ha hecho plantearme que hay ciertos platos “clásicos” que no había hecho nunca. Así que le propuse a Christian hacer una paella el domingo pasado y así empezar un ciclo de recetas-que-hay-que-saber-hacer. La primera ha sido una peaso paella de marisco que según mi opinión, estaba de muerte. Aquí van las instrucciones (de www.lapaella.net):
Ingredientes para 4 personas:
- Aceite de oliva virgen - 230 cc.
- Ajos - 2 ó 3 dientes, según tamaño.
- Arroz - 350 grs.
- Azafrán
- Calamar - 150 grs.
- Caldo de pescado - aproximadamente, el triple de caldo que de arroz.
- Cigala - 4 tan grandes o más que las gambas.
- Clochina - 8 unidades.
- Colorante alimentario - en caso de no tener azafrán.
- Gamba - 8 unidades, a más gordas mejor.
- Pimentón - una cucharada o la pulpa de 4 ñoras.
- Sepia - 150 grs.
- Tomate - 4 cucharadas (rallado o triturado).
Trocear la sepia y los calamares en cuadrados de unos 2 cm.
Poner el aceite a calentar y cuando humee, saltear las gambas y las cigalas durante 1 minuto, sacarlas y reservarlas.
A continuación, incorporar la sepia y los calamares y sofreirlos hasta que empiecen a tomar un ligero color dorado. En ese instante, añadir el tomate y dos ajos picados muy finos y lo sofreirlo bien, hasta que empiece a oscurecer. Entonces poner el pimentón dulce o las ñoras, lo remover todo e incorporar el arroz. A continuación, el caldo hirviendo, medio ajo picado muy fino, y cocer el conjunto a fuego vivo. A los 10 minutos de cocción, colocar con gracia las gambas y las cigalas por encima del arroz y dejamos cocer otros 5 ó 6 minutos más a fuego suave, hasta que el caldo se evapore por completo.
Hay quien al sofrito le añade dos cucharadas de cebolla muy picadita.
Para el caldo lo ideal son espinas y cabeza de rape, pescado de roca y pescado de playa, galeras y/o cangrejos. Con 25 minutos de cocción es suficiente.
Al caldo se le puede añadir una cebolla y un tomate, o una hoja de laurel.
A más sabroso sea el caldo, más rica será la paella.
Si vuestro presupuesto os lo permite, podéis poner también unos trozos de langosta o bogavante e incluso unas almejas, trozos de rape o pez espada.
Nosotros hemos añadido mejillones y chirlas. El punto de la paella es conseguir que el arroz quede en su punto, tuvimos el problema de que el fogón quedaba demasiado centrado y se cocinaba más rápido el arroz del centro que en los laterales, así que tuvimos que poner la paellera encima de tres fogones y repartir bien el calor. Al final quedó en su punto.